Capítulo 40. Distancia forzosa.
Los días pasaron de prisa.
Y la distancia entre Muriel y su jefe parecía incrementarse inexplicablemente, a pesar de que trabajaban todos los días juntos y la empresa funcionaba mejor que nunca.
Elegirla para ese puesto había sido lo más acertado.
Era evidente que ella había tomado la decisión de preservarse, física y mentalmente.
No era para menos.
Se había visto obligada a explicarle a Joaquín lo que había pasado con su padre.
Una larga e incómoda conversación, pero que llevaba años siendo n