Una mañana caminaba cerca de la casa llevando en brazos a Maddie por la playa y seguida de cerca por la niñera, Stefano estaba en su despacho como lo hacía cada ciertos días a fin de ponerse al día con el trabajo. Vio correr hacia ella a una empleada que le entregó un teléfono en cuanto llegó donde ella.
¡Hola! – La saludó una conocida voz femenina - ¿Qué tal la luna de miel? Seguro Stefano te tiene destrozada – Rió Allyson.
¿Y no puede ser al revés la situación? - Dijo entre risas Jackie, Mad