Mundo ficciónIniciar sesiónLa ambulancia llegó con una rapidez inquietante. Los paramédicos saltaron del vehículo, con sus rostros serios, comenzando a trabajar de inmediato. Marcus, en un instante de desesperación, se aferró a la mano de Avy mientras la colocaban sobre la camilla.
-¡No la dejen! ¡Por favor! -gritó él, sintiendo el miedo de apoderarse de cada centímetro de su ser. La miraba, su respiración entrecortada, sin poder asimilar lo que acababa de ocurrir.-Tenemos que irnos, señor -dijo uno






