El sol comenzaba a ocultarse cuando Kelly llegó a su departamento. Había sido un vuelo largo, pero la alegría que la embargaba la hacía olvidar el cansancio. Su carrera como azafata le había permitido vivir experiencias increíbles, pero aquella tarde había algo diferente en su corazón. Una mezcla de emoción inexplicable y nerviosismo que no lograba comprender.
Al abrir la puerta, el aroma a especias y hierbas inundó el espacio. Eliezer, como siempre, estaba en la cocina, concentrado en preparar