La propiedad de la familia Wong estaba ubicada entre majestuosas montañas que parecían abrazar el lugar con su imponente belleza. A pesar de su avanzada edad, Jorge y su esposa, Luisa, se mantenían activos. Con casi sesenta años, continuaban disfrutando de actividades como escalar, hacer caminatas y ejercicios, un estilo de vida que habían inculcado en sus hijos desde pequeños.
Cuando Avy llegó a la cabaña después de un largo viaje desde la ciudad, se dejó caer en el cómodo sofá de la sala. Sus