Capítulo XIX
La super boda
El día amaneció nublado pero lentamente fueron desapareciendo las amenazadoras nubes para dejar paso a un sol pleno. La carpa como manto protector cubría las cincuenta mesas perfectamente adornadas al gusto de Betsy Greene. Ella ataviada como lo hubiese hecho una reina, con collar de esmeraldas a juego de sus pendientes y pulsera, y un vestido verde largo y ceñido a su espectacular figura, daba las últimas órdenes para