CAPÍTULO XXIII
Un nuevo negocio
-Yo tenía una empresa de juguetes con mi esposa como socia, nos habían regalado como presente de boda una buena cantidad de dinero para inyectarle y estábamos muy contentos, tenía dos niñas preciosas-se le empañaron los ojos-pero un día, un nefasto día, mi esposa Mery salió para llevarlas al colegio y…ya nunca volvieron. Había helado y el coche resbaló y fue derecho a un terraplén donde las tres…-lloró sin poderse contener.
-Por favor déjelo