CAPÍTULO XXVI
Una pastelería en Londres
Harold nunca hubiese supuesto que tendría una pastelería que atender, pero empezaba a gustarle aquel cambio, seguía con su negocio en su oficina, y de él se encargaba Delan. Él lo hacía de los de Benjamín y ayudaba a Margot en sus quehaceres, no le quedaba tiempo no para respirar.
-Esto de hacer tartas y pasteles es más complicado de lo que parece desde afuera ufff, -se lamentó mientras sacaba un bizcocho del horno Harold.
-Ya ves, y casi na