Gala
El auto se detuvo frente a la casa que Arturo había comprado para que ya no viviera en su casa. Podría parecer una salida, pero sabía que había cámaras y personal de servicio que trabajaba para él. Juana se bajó pegada a mi lado, apretando mi mano sin entender dónde estábamos.
El hospital había sido una completa locura: primero la revisión, luego la noticia devastadora del doctor Ramírez. Una cirugía. Una palabra que me perseguía y me obligaba a pensar en soluciones rápidas.
—¿Me vas a ll