Gala
La cena había terminado peor de lo que había imaginado.
Después de ese momento con mi padre y Héctor, luego de esas frases que me cayeron como cadenas, lo único que quise fue cumplir con lo que había prometido: escapar para ver a Guille, aunque fuera unos minutos.
Había guardado en silencio esa esperanza. Quería volver a sus brazos... olvidarme del mundo.
Esperé a que los pasillos quedaran vacíos, a que los guardias de la entrada cambiaran de turno, y me escabullí por el corredor hacia l