110. Necesito que me lleves a ver a Judith.
— Lo siento cariño, Evan, uno de mis trabajadores tuvo un accidente muy grave y tengo que ir— dijo Harun acercándose de repente a ellos.
Lía quería levantar el rostro y mirarlo, despejar sus dudas, pero estaba completamente bloqueada, congelada al escuchar esa voz tan cercana.
—Si no te preocupes, no pasa nada— respondió Evan al esposo de su madre.
Ian le sonrió al hombre quien apenas y volteo a verlo, por alguna extraña razón, el que ese hombre no le hubiera prestado la atención suficiente, le