104. Siempre fue muy guapo como tú.
Las cosas se fueron a la mierda de un momento a otro, pero eso era de esperar, desde un principio algo le decía que las cosas no estaban bien, su intuición había acertado, en ese momento el hijo de Harun, Dylan, se encontraba acorralado apenas protegido por un muro y un par de balas en el maldito cargador de su 9 mm.
Dylan lo tenía claro, tenía que proteger el cargamento de su padre, esas habían sido sus malditas especificaciones, una hora antes de que el infierno se desatará.
—¡Llévense el car