38. Tienes suficiente con cuidar de ti, Evan.
La música seguía sonando y la gente seguía bailando en los jardines de los Anderson, iluminados por luces de colores y antorchas, mientras las mesas se encontraban repletas de comida y bebida para que todos pudieran disfrutar. La celebración había sido cuidadosamente planeada y la pareja de recién casados se veía feliz y radiante mientras recibían felicitaciones y buenos deseos de todos sus invitados.
Pero a medida que la noche avanzaba, los recién casados comenzaron a retirarse de la multitud