39. Besar a mi esposo bajo esa torre.
Con un suspiro, George cerró los ojos y trató de dejar de lado sus pensamientos para disfrutar del momento presente, rodeado de su nueva familia en el avión privado.
Tal vez Leticia sí tuvo razones para dejarlo, pero eso ya era pasado. George se sentía feliz en su nueva relación y, aunque sonara cruel, nada que ver con cómo se había sentido con Leticia, con esa forma de no poder pensar en nada más que en su esposa.
Lo que estaba claro era que esa era su luna de miel y pensaba disfrutarla al má