ANDRÉS*
—De acuerdo, dime qué tengo que saber. —preguntó con tranquilidad.
—Mi hermano...—rodó los ojos y no me dejó terminar la frase.
—Sé que tu hermano está enamorado de mí, ya me ha abordado en todas partes de manera descarada para decírmelo sin morderse la lengua. —mi hermano siempre tan pasional, actuaba conforme a sus instintos pedían.
—Él me lo dijo hace unas semanas, pero ya lo sabía desde la primera vez que él te vio a lo lejos, anhelando que te dignaras a mirarlo por eso quiero