JESÚS
Ella parecía tan emocionada, no dejaba de abrazarme y cuando me llamaba "Mon coeur".
Me hacía feliz, me embelesa escucharla hablar en francés, Nicolle es mi dulce francesa.
—Entonces... ¿Te alegra la noticia?—pregunté con una sonrisa.
—Más que eso, iremos a París. ¡París! Mi madre siempre me platicaba de lo hermosa que era su ciudad materna. Fui hace tanto que no lo recuerdo y volver a ir. Oh, Mon coeur. Me haces tan feliz.
—Tú también me haces feliz. —su expresión cambió y me miró.
— ¿