Cuando Frida presenció la escena, finalmente comprendió. Era fácil determinar si alguien amaba a otra persona o no, según la cantidad de indulgencia que mostrara hacia ella. Aunque ella y Andrés estaban realmente casados, Frida siempre se preocupaba y se sentía muy insegura. Había pasado por muchas situaciones desde muy joven y no estaba dispuesta a permitir que nadie le arrebatara lo que consideraba suyo.
—Luna, ¿qué pasa? ¿Por qué estás tan enojada? Cuéntamelo —preguntó Frida acercándose con a