—¿Qué quieres hacer? —le preguntó Luna muy inquieta a ese hombre que la había ofendido, mirándolo fijamente con sus ojos llenos por completo de enojo.
La escena formaba una imagen muy natural, y el fotógrafo capturó ese preciso y hermoso momento. De todas las fotos que les había tomado, esta le pareció la más satisfactoria. Ante los ojos de los extraños, la emoción de enojo en los ojos de Luna parecía solo un simple coqueteo entre la bella pareja.
Después de terminar la sesión fotográfica, Luna