Nadia estuvo culpándose demasiado durante todo ese tiempo. Si no le hubiera dado aquella nota a Luna, quizá no le habría pasado nada.
Roberto se la llevó de inmediato del hospital. Nadia se estaba secando las lágrimas cuando, de repente, empujó con fuerza a Roberto.
—¡Todo es culpa tuya! ¡Si en ese momento no me hubieses pedido sin ninguna razón que le diese esa nota a Luna, ahora no estaría así! Devuélveme a Luna... —dijo entre grandes sollozos.
—Lo siento mucho, no sabía que pasaría nada de to