En el hospital Serenidad
Andrés recibió una llamada de la escuela, informándole que Isabel había sido hospitalizada. La reunión se encontraba en curso, por lo tanto dejó el resto en manos de Álvaro y se dirigió de inmediato al hospital.
Isabel se encontraba en la cama del hospital con una intravenosa en el brazo. Su rostro estaba pálido y, al ver a Andrés, parecía una niña que había hecho algo malo y no sabía cómo enfrentarlo.
Solo pudo bajar la cabeza y murmurar:
—Andrés... Lo siento, te he cau