En la tranquila habitación del hospital, el teléfono en el bolsillo de Andrés vibró. Silenció el teléfono y vio que era una llamada de Miguel. Salió de la habitación y contestó el teléfono.
—¡Padrino...!
—¡Luna ha causado bastantes problemas en la escuela! ¡Ve a ver qué ha sucedido!
—¿Luna? Está bien... Lo entiendo. —Andrés mantuvo un tono tranquilo, pero su rostro se tornó serio.
Miguel colgó el teléfono. En ese momento, Andrés estaba en el hospital con Isabel y no podía irse.
Andrés llamó a Ál