Gabriel dejó el periódico que tenía en sus manos y se levantó del sofá, mientras le decía:
—Por ahora, solo estamos posponiendo la ceremonia de compromiso. Podemos cambiar la fecha en las cartas de invitaciones.
Mientras hablaba, su mirada se fijaba en el rostro de Luna, intentando así leer algo en su expresión.
Dafne lo reprendió:
—¡Cállate! No te pregunté. No olvides que tú mismo propusiste este compromiso. Ahora todo el mundo está al tanto. Si lo cancelas ahora, ¿sabes lo que dirán las person