A excepción de Isabel, Andrés no tenía muchas vulnerabilidades. Pero precisamente por eso mismo, era que Isabel se había convertido en su debilidad más grande.
La decisión de Andrés no sorprendió a Luna. Si no fuera por Isabel, Andrés definitivamente habría elegido a Frida, aprovechándose de ella para conseguir lo que quería.
Ese hombre siempre tenía métodos precisos para salirse con la suya.
—¿Cómo es que ahora me conoces tan bien y yo no lo sabía? —preguntó Andrés, revelando una sonrisa fría e