Apretandose los labios, Isabel observaba el cuaderno bien encuadernado, sintiendo una extraña sensación. A lo que preguntó:
—Luna, te di mi cuaderno, ¿por qué se lo disté a Sergio? Ahora todo el mundo está hablando de mí…
¡Resultaba que era por eso!
Luna respondió rápidamente:
—Lo siento, no debería haberlo hecho. Pensé que él lo copiaría, pero resulta que el muy canalla lo rasgó.
—Luna, en realidad, no quería mencionarte esto. Me preocupa que Andrés malinterprete la relación entre Sergio y yo.