Capítulo 338
Gabriel llevaba una camisa gris, con chaleco por encima y sosteniendo una chaqueta en la mano. Su mirada mostraba fatiga, como si no hubiera descansado bien la noche anterior.

Al ver a Luna aún desayunando, Gabriel se sorprendió. Normalmente a esa hora ya se habría ido a la preparatoria.

Luna saludó a Gabriel:

—¡Buenos días!

Gabriel respondió:

—Buenos días. ¿Por qué aún no te has ido a la preparatoria?

Luna dijo con indiferencia:

—Olvidé cargar el teléfono, la alarma no sonó, así que me levanté
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