Luna pensó, que no terminarían tan rápido, así que bajó a buscar algo de comer, sin esperar encontrarse con semejante situación.
Fingiendo no saber nada, dijo:
—¿Qué le sucede a Isabel? La vi subir apresuradamente hace un instante.
Andrés la miró fijamente, con una expresión sombría en su rostro:
—Eso no es asunto tuyo, y no preguntes más. No hace mucho tiempo que cenamos, ¿por qué tienes hambre de nuevo?
Ella dio un leve mordisco al pan:
—Simplemente tengo hambre. Voy a subir. —dijo Luna mientr