Andrés soltó una risita de alegría.
Sin embargo, después de salir del dormitorio, Luna se limpió la mano con una servilleta con disgusto, la sonrisa en su rostro al instante desapareció.
En la habitación, Andrés sacó su propio celular y abrió una aplicación de monitoreo. Vio que Luna se había comunicado con Roberto hacía quince minutos pero que, solo habían hablado de los asuntos de trabajo.
Ingresó una serie de contraseñas y accedió al correo electrónico que Luna usaba con frecuencia, pero no v