Katrine cerró la puerta de su habitación, dejando escapar un suspiro tembloroso. Había intentado contener las emociones, convencerse de que todo era cuestión de tiempo, que se acostumbraría, pero se había mentido e Ingrid acababa de destrozar el frágil equilibrio que creía haber construido. La visión de aquella mujer junto a Lukas, y la noticia de su embarazo… la habían dejado al borde del abismo.
De pronto, su mirada se desvió hacia el tocador, en donde descansaba una foto de ella abrazando a