Katrine sintió cómo el calor la envolvía, una tormenta de emociones despertada por Lukas: nostalgia, dolor, rabia… y algo más profundo e incontrolable.
Aquel beso era una tormenta, un caos de emociones desbordadas. Pero Katrine reaccionó antes de perder el control. Lo apartó con ambas manos y retrocedió, intentando recuperar el aliento.
—No tenías derecho a hacer esto… —dijo, intentando sonar firme, pero su voz tembló—. No después de todo lo que pasó.
—¿De verdad crees que fue fácil seguir adel