Beatriz, por otro lado, sabía que Samuel no era de fiar. Había cambiado mucho después de confesar que amaba a Lis. Incluso a Olavo le decía que ahora era su turno de ser feliz y que el de Jack ya había pasado. Y aunque Jack había regresado, Samuel creía que no tenía derecho a interferir en su amor. Así como en el pasado, pensaba que no debería haber interferido en la felicidad de Jack. Olavo, por su parte, no entendía muy bien qué pasaba por la cabeza de Samuel. Siempre había sido un hombre cen