Liz y Jack suben juntos al coche, y Jack toma el camino para llevarla a casa. En el trayecto, decide preguntarle algo que lleva tiempo queriendo saber, pero que, por vergüenza o miedo de invadir su intimidad, no se había atrevido a mencionar. Ahora que están a solo dos días de casarse, siente que es el momento. La mira rápidamente, volviendo la vista a la carretera, y se decide a hablar:
—Amor, hace tiempo que quería preguntarte algo, pero no me sentía del todo cómodo para hacerlo. Ahora que no