No sabía qué hacer ni cómo convencerla de lo contrario, ya que no se sentía preparado para pasar por otro embarazo, pues el de Lucca fue muy estresante y ella cambió por completo. Cuanto más pensaba en una solución, más desesperado se sentía Jack. Entonces, decidió llamar a Frida para ver si ella podía pensar en algo. Frida contestó al quinto tono.
—Hola, querido, ¿qué milagro es este que ya me estás llamando otra vez? ¿Está todo bien por ahí? ¿Cómo está tu esposa? ¿Ya ha mejorado un poco más?