—Esperaré sinceridad de tu parte, y más te vale que seas sincero conmigo. Porque, si no, me enfadaré mucho contigo. Y mira que soy una persona que guarda rencor, ¿eh? No querrás convertirte en el blanco de mi rencor de ninguna manera. Aunque te quiera muchísimo, también puedo sentir rencor de la misma forma.
—Calma, amor, no es así. —Jack levanta la mano en señal de rendición—. No hace falta todo eso, querida. No te preocupes. Ya dije que diré la verdad. ¿Acaso mi palabra no es suficiente para