—Siento no haber estado cuando me necesitabas amigo. Hace dos días me enteré de la noticia por mi madre y decidí regresar de Japón.
—No te preocupes Darío. Con tantas cosas sobre la cabeza se me había olvidado contarte lo que había sucedido aparte no pretendía arruinar tu viaje de negocios.
—Los negocios pueden esperar, los amigos y la familia no amigo.
—Todo pasó muy deprisa, luego ha caído lo de la custodia de Azad y eso me ha tenido muy ocupado.
—Pero no tanto como para casarte —Intervie