POV Mara
Me despierto con la sensación de que me ha atropellado un camión y luego ha dado marcha atrás para rematarme.
La habitación está a oscuras, pero sé que es tarde porque la luz que se cuela por debajo de la puerta no es la del sol; es la luz artificial y fría del pasillo. Me intento incorporar. Mala idea. El mundo da una vuelta de campana. Me vuelvo a dejar caer sobre la almohada gris (que, lo admito, es el mejor invento de la humanidad después de la penicilina y ahora es mi única amiga)