POV Mara
El hambre tiene un sonido. Es un rugido hueco, como de cañerías viejas, que me sube desde el estómago hasta la garganta.
Llevo doce horas sin comer. Ayuno estricto para la curva de la glucosa. Para una persona normal, saltarse el desayuno es una molestia. Para una embarazada de cinco meses que fabrica huesos y tejidos a tiempo completo, es una tortura medieval.
Estamos sentados en la sala de espera del laboratorio. Son las ocho y cuarto de la mañana y la luz de los tubos fluorescentes