POV Mara
Me despierto con un trozo de papel clavándoseme en la mejilla.
Parpadeo, desorientada por un segundo, hasta que el olor a café recién hecho y el peso de mis propios músculos me devuelven a la realidad. Me paso la mano por la cara y aparto el papel. Es un fragmento del anexo tres. Leo la palabra «renuncia» cortada por la mitad antes de dejarlo caer sobre el colchón.
La cama parece la zona cero de una explosión en una papelería. Hay restos de nuestro contrato esparcidos por las sábanas,