POV Elías
A mis cuarenta y dos años, creía conocer a la perfección la diferencia entre una estructura estable y una a punto de colapsar. Había pasado mi vida adulta midiendo milímetros, calculando cargas, asegurándome de que todo en mi entorno fuera predecible, simétrico y, sobre todo, seguro.
Y entonces llegó ella con su maleta rosa chillón, su manía de morderse las uñas y esa forma ruidosa de caminar, y redujo todas mis certezas a escombros.
Me despierto antes de que el sol termine de rasgar