Al llegar a la cafetería, se sentaron junto a sus amigos, ambos los miraron a la expectativa, pero el gesto de Vik y Nick se lo dejaron todo claro. Candela inició a protestar y decir que el bebé sería igual de difícil que la madre a lo que todos estuvieron de acuerdo.
―Yo debo irme, tengo una junta en una hora. ―Vik resopló mirando su reloj de pulso. ―Si la cirugía es muy larga, no te quedes hasta el final, descansa. ¿De acuerdo? ―Yannick enarcó una ceja.
―No se extralimite, señor Loughty, qu