Vik gruñó al escuchar el tono de llamada, Sory no deja de molestarlo y le fastidia no poder bloquearla porque deben estar comunicados por el trabajo. Sin responder, guardó el móvil en el bolsillo de su saco, no piensa responderle mientras esté en el ascensor, quiere mandarla al cuerno libremente en la comodidad de su despacho.
Al llegar al piso presidencial, inmediatamente se encerró en su despacho y esperó pacientemente a que Sory lo llamara, por supuesto la llamada no tardó en entrar. Ella se