Cuando la mirada de Elvis recorrió el lugar, toda la familia Flores no pudo evitar sentir un terrible escalofrío.
Un miedo incontrolable se apoderó de sus corazones.
El tono de voz del otro era tranquilo, sin siquiera un ápice de emoción.
Sin embargo, esa simple mirada era suficiente para aterrorizarlos.
Por un momento, todos sintieron como si estuvieran siendo observados por una gran fiera.
—No te equivoques, la chica solo cometió un error verbal. —Valentín interpuso, lanzando una mirada severa