Se abría paso un coche de lujo, escoltado por guardaespaldas desde atrás. Al observar, parecía que había más de un centenar de personas, mostrando una gran ostentación.
En la parte de adelante se encontraban un hombre y una mujer. El hombre, atractivo y de estatura imponente, poseía una mirada aguda como la de un halcón, como si pudiera ver a través de todo. Su presencia era poderosa y dominante, como si emergiera de un mar de sangre y montañas de cadáveres. ¡Resplandecía con total intensidad! ¡