—¿Qué terminó? ¿Sabes hablar o qué? ¡Voy a ser rico, hermano!
Saúl rodó los ojos.
—La Píldora de Belling está tan de moda que hacer dinero con ella es una certeza. ¡Qué grupo de personas sin visión empresarial!
—Hermana, ¿no le advertiste a nuestro primo para que no comprara Píldora de Belling?
Irene ladeó la cabeza hacia su hermana.
—Le advertí, pero no me hizo caso, no hay nada que pueda hacer.
Estrella encogió los hombros.
—Primo, aprovecha el tiempo que te queda para vender todas las Píldora