Parecía percibir su presencia, lo que hizo que su tono se detuviera por un momento antes de continuar:
—La próxima vez, no perdonaré, esta vez es por ti.
¿Esta vez perdonó a Delicia por su causa?
—No te preocupes, no habrá una próxima vez. —dijo Alvaro con firmeza. Una sola vez ya es insoportable. ¿Cómo podría haber una próxima?
¡Toc, toc, toc! Justo cuando Alvaro iba a decir algo más, alguien golpeó la puerta del hospital y entraron el médico y la enfermera.
Respetuosamente le dijeron a Alv