Justo cuando Delicia intentaba golpear a Alvaro con toda su furia, su muñeca fue capturada por la suave palma de él, y con un movimiento firme, se encontró en sus brazos.
—Intenta no enfadarte tanto, ¿mm? —dijo él con una calma provocadora.
—¡Alvaro Jiménez, desearía que te desaparecieras! —Delicia intentó darle una patada, pero él fácilmente la bloqueó, causándole dolor en la rodilla.
En el momento en que Alvaro se disponía a llevarse a Delicia, Fernando Ortiz y Rodrigo Linares se acercaron pre