—¡No, esto...
—Carlos Rodríguez disfruta mucho de estos conciertos.
—Pero a mí... ¡no me gustan!
En esencia, esos conciertos eran una forma para que la élite mostrara su sofisticación, y a Delicia no le interesaban en absoluto. Estaba a punto de expresar su descontento cuando notó que la expresión de Néstor se volvía seria, lo que la hizo tragarse sus palabras.
—Está bien, iré.
《Iré, pero eso no significa nada.》
—Buena chica.
Al oír que Delicia asistiría, la severidad en el rostro de Néstor se s