En el instante en que Alvaro cerró los ojos, sintió una agonía en su pecho, como si su corazón sangrara.
—¡Mi Delicita! —se lamentaba.
La angustia lo envolvía, sin saber exactamente de dónde provenía, pero la sola idea de su divorcio con Delicia lo asfixiaba.
Después de la cena, Delicia y Carlos regresaron juntos a Bahía de las Palmeras. Una foto de ambos saliendo del restaurante fue capturada y compartida en Facebook, difundiéndose luego a otras redes sociales. Un nuevo torbellino de rumores