En la residencia de los Jimenez, la tensión era palpable cuando Alvaro llegó. Roberto, Francisco, Javier Fernández y Sergio López estaban presentes, mientras que los miembros de la familia de Ramírez Jimenez, que estaban en el extranjero, no pudieron asistir.
Alvaro no sabía qué se había discutido antes de su llegada, pero era evidente que Carmen e Isabel estaban perturbadas, y Antonia se veía particularmente afligida. La actitud despectiva de Roberto hacia Alvaro era evidente, y este, a su vez,