54 Tretas femeninas

Cuando Connor abrió los ojos, los sentía pesados, como si estuvieran hechos de plomo sólido. Entreabrió la mirada haciendo esfuerzos sobrehumanos para mantener los párpados en su lugar mientras intentaba moverse.

Los brazos y las piernas parecían tan rígidas, que hubiera pensado que tenía serios problemas de movilidad en las articulaciones, pero solo era la acción de los residuos del efecto de la droga en su sangre.

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