Mundo de ficçãoIniciar sessãoBen tocó suavemente la frente de la rubia y notó que la temperatura comenzaba a ceder, ya habían pasado cerca de cuarenta y cinco minutos de estar bajo la ducha y cuando ella estuvo a punto de dejarse caer, él había tenido que agacharse y sentar a Audrey sobre sus piernas para evitar que el cansancio la rindiera.
— Todavía estás temblando — Le dijo rectificando con el borde de su mano — Pero la fiebre ha cedido, ser&aac







